Citas misteriosas #3: Temblor

28.7.12

     Me sorprendió lo distintos que éramos. Se me ocurrió pensar que si Grace y yo hubiésemos sido objetos, ella habría sido un reloj digital sincronizado con precisión científica, y yo, una bola de cristal rellena de nieve, una pequeña tormenta de recuerdos temblorosos.
     Sin apartar la mirada del volante, Grace frunció el ceño.
     —¿Pensabas en mí cuando eras un lobo?
    En mi vida como lobo, yo no era más que el vago recuerdo de un chico desesperado por aferrarse a palabras sin sentido. No quise decirle la verdad: que no recordaba su nombre.

Maggie Stiefvater

Temblor ~ Maggie Stiefvater

20.7.12



Edición: SM, 2009
Páginas: 429
ISBN: 9788467539738

Cuando el amor te hace temblar en otoño, es mejor que el invierno no llegue nunca:
las primeras nevadas pueden arrebatarte a quien más deseas.


Hace años, Grace estuvo a punto de morir devorada por una manada de lobos. Inexplicablemente, uno de ellos, un lobo de intensos ojos amarillos, la salvó.
Desde entonces, todos los inviernos, Grace se asoma al bosque y, desde la distancia, lobo y chica se observan. Cuando llega el calor, la mañana desaparece y, con ella, "su" lobo.
Pero este año, Grace deseará que el invierno no llegue y que el otoño dure para siempre.

Ha conocido a un chico; se llama Sam.
Es un tipo normal, salvo por sus ojos.
Son de un extraño color amarillo.

Sobre la autora

Remítanse a la página de la estimada señora Stiefvater ya que SM ha omitido hacer un comentario sobre la autora en las solapas y páginas de su libro para conocer más sobre sus obras.


Dicen que la tercera es la vencida.

Pues bien, había intentado leer esta novela con anterioridad. Lo curioso es que nunca pasaba de la mitad. Cuando uno se forma expectativas sobre un libro, puede caer en el juego de no darle la oportunidad que se merece, y por ello deja de conocer una historia preciosa. Por suerte, esta tercera vez atiné a esforzarme un poco más, a cambiar las ideas preconcebidas que tenía, y continuar leyendo. Valió la pena.

Ni Maggie ni la editorial me habían engañado al entregarme la sinopsis. Yo misma me autoengañé, pensando que la literatura juvenil, ya saturada de ciertos temas fantásticos, siempre tendría que ser tratada de una misma forma. Sin embargo, en este caso, lo fantástico va más allá. No justifica cosas burdas, sino que pretende apoyar la historia principal. El relato de dos personas, unidas sin importar lo que son, ni en lo que se convertirán.

Comentario personal

Al ser salvada por un lobo de ojos amarillos, Grace forma un lazo profundo con él. Año a año, durante todos los inviernos, Grace y el lobo se observan, se estudian, se conocen. Sin embargo, todo empieza a ir mal cuando se sabe de la muerte de Jack, un estudiante del instituto de Mercy Falls, muerte causada por los lobos. Esto propicia una cacería, que Grace intentará detener. Sin embargo, al regresar a su hogar, se encuentra en el porche con un chico herido de bala. Un chico que, extrañamente, tiene los ojos del mismo color que su lobo.

En el transcurso de la narración conoceremos más sobre Sam, sobre su primer encuentro con Grace, sobre la manada, y también se aclarará qué ocurrió con Jack en realidad.

Temblor no es un libro que trate sobre aventuras, ni drama, ni muertes. Es un libro de encuentros y desencuentros, de sentimientos, del primer amor, y de ilusiones. Así que, lector, si esperas encontrar el libro de hombres lobo, piensa un momento antes de abrir sus páginas.

Cometí ese error, y por eso la historia de Sam y Grace no me encantaba. Pero, al desechar mis prejuicios, al verlo con los ojos del que espera ser sorprendido, lo leí desde otra perspectiva, y puedo decir que me enamoró.

Para qué estamos con cosas, no es una novela juvenil estrella, pero de que aporta, de que marca una diferencia, sí. Porque Stiefvater no se limita a presentarnos la vida de un hombre lobo que lucha contra sus instintos porque no quiere ser un engendro, sino porque este adorable chico desea ser humano para poder estar junto a su amada. Nos presenta a personajes que luchan contra sus demonios, que caen y se levantan una y otra vez.

Es la historia de siempre, reinventada y tratada con un lenguaje exquisito, con protagonistas adictivos. Con un tierno Sam y una pragmática Grace tratando de encontrar la forma de que él conserve su forma humana para siempre.

Interesante es la explicación que Maggie Stiefvater nos da sobre los hombres lobo. El frío los convierte en animales, y el calor en humanos, y lo único que conservan son el color de sus ojos, lo que permite a Grace identificar a Sam y convencerse de la verdad. Me ha gustado, es algo distinto pero que cuadra sin problemas y ayuda a crear el contexto necesario para que nazca la historia de ambos.

Además de Sam, conocemos a otros miembros de la manada: Beck, quien es como un padre para nuestro protagonista, Paul, Ulrik y Shelby.
Por lado de Grace tenemos a sus padres —tópico trillado: padres ausentes—, sus amigas Olivia y Rachel, e Isabel, la hermana de Jack, quien hará preguntas bastante capciosas para saber qué ha sido de él. En general son personajes nebulosos, al menos hasta la mitad del libro. Ya más adelante algunos adquieren importancia.

Por cierto, la autora bien pudo habernos dejado sólo con este libro, pues la historia cierra lo suficiente. Sin embargo, continúa en Rastro y Siempre… aunque sospecho hacia dónde se dirige.

Quiero hacer un punto y aparte para la encuadernación. La edición es preciosa. La cubierta tiene texturas y una especie de película brillante que emula árboles, al igual que la silueta del lobo. En el interior, encontramos diferentes decoraciones dependiendo del narrador —Sam o Grace— además de la temperatura, necesaria para seguir las transformaciones de Sam.

Conclusión

Temblor no es una lectura para personas con prisas y que esperan acción llegando a la cima. Debemos dedicarle tiempo, saborear cada párrafo, y ser pacientes con la narración. Tampoco es apto para personas lloronas (la dedicatoria es una buena advertencia) porque durante el último tercio nuestro corazoncito dará varios tumbos.

Su gran falencia son los secundarios, un tanto olvidados. Su presencia o ausencia no influye demasiado en la trama, dando la impresión de que son prescindibles. Sin embargo, destaco a Isabel, insoportable e hiriente, pero sincera y dinámica.

Por último, debo mencionar a Sam. ¡Es demasiado adorable para su propio bien!

Valoración: 7/10

Sinsajo ~ Suzanne Collins

8.7.12



Edición: Molino, 2010
Páginas: 422
ISBN: 9788427200388

Me llamo Katniss Everdeen. ¿Por qué he sobrevivido? Debería estar muerta.

Katniss Everdeen, la chica en llamas, ha sobrevivido de nuevo a LOS JUEGOS, aunque no queda nada de su hogar. Gale ha escapado. Su familia está a salvo. El Capitolio ha capturado a Peeta. El Distrito 13 existe de verdad. Hay rebeldes. Hay nuevos líderes. Están en plena revolución.
El plan de rescate para sacar a Katniss de la arena del cruel e inquietante Vasallaje de los Veinticinco no fue casual, como tampoco lo fue que llevara tiempo formando parte de la revolución sin saberlo. El Distrito 13 ha surgido de entre las sombras y quiere acabar con el Capitolio. Al parecer, todos han tenido algo que ver en el meticuloso plan... todos menos Katniss.
El éxito de la rebelión depende de lo dispuesta que ella esté a ser una marioneta, a aceptar la responsabilidad de incontables vidas y a cambiar el curso del futuro de Panem. Para hacerlo debe dejar a un lado sus sentimientos de rabia y desconfianza. Debe convertirse en el Sinsajo... a cualquier precio.

Sobre la autora

Suzanne Collins ha cosechado un rotundo éxito con la trilogía Los Juegos del Hambre, alcanzando los puestos más altos en las listas de los más vendidos en Estados Unidos y en todo el mundo. Ha recibido numerosas críticas positivas así como multitud de elogios y galardones. La serie ha sido traducida a más de 40 idiomas y en breve será llevada al cine. Suzanne Collins también es autora de la serie Gregor, que próximamente será publicada por editorial Molino.


[Esta reseña pudiera contener spoilers de Los juegos del hambre y En llamas.]

Tuve que leer ocho veces las últimas páginas. No podía creer que terminara así. No podía asumirlo. Estuve en shock por un buen rato, con una sensación angustiosa en la garganta, preguntándome porque Suzanne Collins tenía que ser tan cruel.

Al rato, me dije que debí imaginarlo, desde el mismísimo principio. Porque, ¿de qué otra forma podían acabar Los juegos del hambre?

Comentario personal

No recuerdo cuántas veces lloré. Las páginas avanzaban, y yo me sonaba la nariz a cada tanto, tratando de mantener la compostura. Algo que, definitivamente, no conseguí.

Ya el primer capítulo es un amargo bocado después de lo ocurrido en las arenas de los juegos septuagésimo quintos. Y Katniss, con mucho esfuerzo, puede asimilar lo que ha ocurrido. La vida que conocía ha desaparecido. Porque Snow ha decidido vengarse de la mejor manera que conoce. Y eso ha traído consigo una respuesta del pueblo.

Guerra.

Como si no bastara con esto, Collins nos obliga a enfrentarnos a la muerte una y otra y otra vez, hasta que agotados, nos rendimos. Justo cuando sobreviene lo peor. Porque si en En llamas los subterfugios eran pan de cada día, en Sinsajo las amenazas se hacen realidad de la peor forma posible. El lector debe estar preparado y hacer de tripas corazón para aguantar hasta la última página.

Sin embargo, Sinsajo no es sólo un libro repleto de acción y de momentos tristes. Collins ha empleado la historia de Katniss para dejarnos un sinfín de moralejas. Este libro se convierte en un anticipo y un testimonio, lo más parecido a una fábula dantesca donde debemos aprender a golpes que la guerra nunca trae consigo nada bueno.

La guerra transforma a la gente. Es así que muchos personajes sufren cambios, ya sean para bien o para mal. Algunos nos agradan más que antes, otros acaban siendo incomprendidos e incluso odiados. Siento que la autora no ha sabido darle un final adecuado a uno en particular. Este personaje ha acabado acomodándose a las circunstancias, y eso me ha puesto a la defensiva.

Por suerte, Sinsajo nos va brindando ciertas pausas entre las escenas más crudas. Nos permite asimilar e ir descubriendo nuevos matices, a la vez que nuestros nervios se calman. El hecho de que sigamos leyendo desde el punto de vista de Katniss nos hace preguntarnos qué habrá más allá, cuál será el próximo dolor, la próxima pérdida.

También quisiera remitirme al continuo juego de palabras sobre qué es real y que no lo es, introducido por un protagonista y del que se vale Collins para hacer dudar a los personajes, y obligarlos a preguntarse si están viviendo en una pesadilla, o si la realidad es así de brutal. Dicho juego ha sido la guinda de la torta; espeluznante y aterrador.

Por último, debo hacer un guiño al epílogo. Me ha dejado una sensación agridulce y, además, creo que no está bien resuelto. Sobre todo los últimos párrafos, que me desconcertaron bastante. En general, pareciera estar de sobra. Pero nos da un vistazo del porvenir de Katniss, y del verdadero final de la guerra, así que me trago mi descontento.

Conclusión

Me quedo con Katniss, con su coraje, con su fuerza, con su determinación… y con su viaje. Porque con Sinsajo, nuestra estimada protagonista vuelve al mismo principio, a lo que no pudo ser evitado.

Sinsajo es un libro que peca de realidad. Por eso, cualquiera que se atreva a leerlo, deberá estar consciente de que en algún momento se preguntará si lo que lee es ficción. Da la impresión que Collins se ha visto miles de documentales sobre la Segunda Guerra Mundial, y ha decidido mostrarnos sus pesquisas.

La fantasía nunca estuvo tan cerca de la realidad.

Valoración: 8/10
   

Citas misteriosas #2: El prisionero del cielo

1.7.12

Sostuve la mirada de mi padre, que a veces parecía envejecer un poco más sólo con verme y recordar. Me levanté y le abracé en silencio. Él me estrechó contra sí con fuerza y, cuando rompió a llorar, la rabia y el dolor que había enterrado en su alma todos aquellos años empezaron a correr como sangre a borbotones. Supe entonces, sin poder explicarlo con certeza, que lenta e inexorablemente mi padre había empezado a morir.
Carlos Ruiz Zafón